En
una sociedad donde el uso de las Nuevas Tecnologías ha llegado ya a todos los
ámbitos de la vida, era cuestión de tiempo que estos dispositivos llegaran
también a los centros educativos. Y, efectivamente, ya hace algún tiempo que
nuestros niños manejan los ordenadores en el colegio como parte de su proceso
de aprendizaje. En casa, sin embargo, prefieren las videoconsolas, dispositivo
tecnológico usado principalmente para el ocio.
Este
tipo de experiencias son muy positivas porque permiten a los niños y niñas
aprender cosas de forma divertida, utilizando los videojuegos que más les
gustan y en compañía de sus padres, madres o profesores. Aunque requiere un
esfuerzo de preparación y de seguimiento por parte de los profesores, el
abanico de posibilidades es muy amplio y casi siempre podemos sacar utilidad de
los juegos existentes.
Experiencias con videojuegos educativos
Una
utilización importante de los videojuegos en las aulas es el uso de videojuegos
que están diseñados y desarrollados, desde el principio, para tener una
componente educativa. Una prueba de que los videojuegos están cobrando
importancia dentro del sistema educativo es que las principales editoriales de
libros de texto los están incorporando a sus ediciones.
Desde
hace unos años, distintas instituciones y empresas han intentado que los
videojuegos educativos se parezcan un poco más a los comerciales. En este
sentido, podemos destacar la frase: «Parece chocolate y es chocolate »2, que se
pronunció en la presentación de Naraba, un videojuego educativo que,
además de parecer un videojuego, es lo suficientemente divertido como para que
a los niños les apetezca jugar.
Experiencias con videojuegos serios
Los
juegos serios aportan un valor añadido al proceso lúdico, que suele estar
relacionado con aspectos como la concienciación, la denuncia social o la
política. También es habitual encontrarlos como medio de simulación o
entrenamiento de habilidades complejas o peligrosas.
Por ejemplo:
Aprender
a alimentarse mejor:
Un
ejemplo dentro de este grupo sería el juego La compra saludable, que permite a los niños realizar una compra
virtual. El objetivo de este juego es enseñar a los niños y a los adolescentes
cuáles son los ingredientes de una alimentación saludable.
Fomento
de la solidaridad:
Por
otra parte, el juego Food Force
(Fuerza alimenticia) ha sido crea-do por la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) y se ha lanza-do dentro del «Programa Mundial de Alimentos» con la
intención de enseñar a los más pequeños las distintas dimensiones que tiene el
hambre en el mundo.
¡No
vale quedarse sentado!:
World of Workout es un juego para
iPhone que trata de fomentar que los alumnos caminen, por medio de un juego de
rol. Cada vez se les da a los jugadores retos para los que tienen que
desplazarse más lejos y el iPhone monitoriza este movimiento por medio del
número de pasos.
También
para niños con autismo:
Astrojumper es un juego estereoscópico
virtual que fomenta el ejercicio en niños con autismo. Durante el juego, los
jugadores tienen que esquivar objetos virtuales relacionados con el espacio,
tales como planetas, cometas u OVNIs.
Mitos asociados a los videojuegos
El uso de videojuegos, tanto en casa como en el centro educativo, no está
todavía completamente a salvo de controversia debido, entre otras cuestiones, a
la resistencia que algunos padres, madres y profesores ofrecen a este medio.
Los principales motivos que se argumentan en este sentido son los mismos inconvenientes que se presuponen al uso de videojuegos, como pueden ser
el aislamiento de quienes los usan, fomentar la tendencia violenta, o el
sexismo.
Ventajas de los videojuegos
1. Permiten
el ejercicio de la fantasía, sin limitaciones espaciales, temporales o de
gravedad.
2. Facilitan
el acceso a “otros mundos” y el intercambio de unos a otros a través de los
gráficos, contrastando de manera evidente con las aulas, convencionales y
estáticas.
3. Favorecen
la repetición instantánea y el intentarlo otra vez en un ambiente sin peligro.
4. Permiten
el dominio de habilidades. Aunque sea difícil, los niños pueden repetir las
acciones hasta llegar a dominarlas, adquiriendo sensación de control.
5. Facilitan
la interacción con otros amigos, además de una manera no jerárquica, al
contrario de lo que ocurre en el aula.
6. Hay
una claridad de objetivos. Habitualmente, el niño no sabe qué es lo que está
estudiando en matemáticas, ciencias o sociales, pero cuando juega al videojuego
sabe que hay una tarea clara y concreta: abrir una puerta, rescatar a alguien,
hallar un tesoro, etc., lo cual proporciona un alto nivel de motivación.
7. Favorece
un aumento de la atención y del autocontrol, apoyando la noción de que
cambiando el entorno (no el niño) se puede favorecer el éxito individual.
Inconvenientes de los videojuegos
Algunos
padres, madres y profesores evitan utilizar videojuegos debidos, sobre todo, a
los numerosos inconvenientes que desde diferentes sectores han adjudicado a los
videojuegos, tales como violencia, adicción, aislamiento o sexismo.
Recomendaciones para un uso educativo de
los videojuegos
Aunque
existen muchas guías en las que se pueden consultar cuestiones relacionadas con
los videojuegos, a continuación se presentan algunas con-sideraciones que han
surgido de aquel debate y que dan respuesta a las distintas preguntas que
padres y educadores plantearon en ese foro.
- Gestión del tiempo
La
primera reflexión y, posiblemente la que más preocupaba a los padres, está
relacionada con la gestión del tiempo que sus hijos permanecen jugando a la
consola. No hay que olvidar que el uso de videojuegos es una faceta más de la
vida de los niños y que, por tanto, hay que regularla. El problema que
detectamos entre los padres y educadores era un cierto nivel de des-concierto,
porque ellos no recibieron pautas en ese sentido. Por ello, no saben bien cómo
gestionarlo.
- El espacio de juego
Para
poder supervisar el tiempo que los niños están jugando, los juegos que usan y
los efectos que estos juegos tienen en ellos, es necesario compartir el espacio
de juego con ellos.
- El contenido del juego
Una
de las razones por las que aparecen problemas derivados del uso de videojuegos
es la mala elección de los mismos. Como ocurre con los juguetes o las
películas, los videojuegos también tienen una edad recomendada. Y hay que
tenerla en cuenta cuando vamos a comprar un videojuego. Es habitual encontrar
cierta laxitud en la compra de juegos, atendiendo únicamente a los deseos del
niño.
Es
evidente que las cosas han cambiado desde que los padres y maestros eran
pequeños. Y, sin duda, algunas de las cosas que les gustaba hacer a ellos son
difíciles de trasladar a las costumbres de los niños de hoy. Sin embargo, los
videojuegos tienen innumerables posibilidades por explorar que, en algunos
casos, pueden sorprendernos.





